Ejercicio y deporte

El deportes es uno de los mejores métodos para prevenir problemas de salud. Entrenar al corazón reduce el riesgo de cardiopatías y todo tipo de enfermedades cardiovascular, pero practicar deporte no implica que el paciente se desentienda de cultivar otros factores coadyuvantes en el objetivo de anular el riesgo cardiovascular, como tener una dieta baja en grasas o dejar de fumar.
La práctica de un ejercicio o deporte moderado junto a la observación de otros hábitos de vida saludable puede tener consecuencias inmediatas en la reducción de los factores de riesgo como la diabetes, la hipertensión arterial, la arterioesclerosis, la obesidad y la hipercolesterolemia. Con el deporte bajan los niveles de colesterol en general y sube el HDL (colesterol bueno). También beneficia a los pacientes con diabetes tipo II al incrementar la sensibilidad de las células a la insulina.
Además, el ejercicio físico mejora la capacidad orgánica del corazón, disminuyendo la necesidad de oxígeno y reduciéndose la tensión arterial con lo que la necesidad de fármaco es menor y se mejora la calidad de vida.
Se aconseja la realización de ejercicio aeróbico entre tres y cinco veces por semana en sesiones no inferiores a los 30 minutos, controlando la frecuencia cardiaca con el fin de que ésta se mantenga dentro de niveles de intensidad moderada. Las actividades más recomendadas son andar rápido o correr a un ritmo suave, montar en bicicleta y nadar. La intensidad ha de ser moderada y deben moverse grandes grupos musculares.
Los expertos reconocen que el ejercicio sirve de palanca para empezar a rebajar la presencia de otros factores de riesgo. Volcarse en la deporte permite un mejor control de la ingesta calórica, lo que se traduce en una disminución del sobrepeso y produce una mejora sensible en la calidad de vida, que en influye en el abandono de hábitos negativos como el tabaco, la ingesta de alcohol o la persistencia de una alimentación inapropiada.
Es recomendable realizar de tres a cinco paseos semanales, de 30 a 60 minutos de duración, a una intensidad entre el 65 y el 85 por ciento de la frecuencia cardiaca máxima. Para calcular la frecuencia cardiaca de entrenamiento (FCE) puede realizar el siguiente cálculo:
FCE= (220 – edad) x 0.65.

APRENDE A CAMINAR

Empieza poco a poco…
  • Empiece poco a poco, disfrute observando lo que le rodea y vaya aumentando progresivamente el paseo hasta llegar a la media hora recomendada.
  • Utilice ropa y calzado cómodos.
  • Beba un vaso de agua antes y después de caminar.
  • Evite las caminatas largas después de las comidas.
  • Mantenga un ritmo suave al principio y al final del paseo.
  • Si sufre alguna dolencia cardíaca o cualquier enfermedad grave, consulte a su médico antes de realizar un programa de ejercicios.
  • Si siente dolor en el pecho, mareos o náuseas mientras camina o hace ejercicio, deténgase y visite a su médico.
  • Recuerde que caminar con otras personas puede ser mucho más agradable que caminar solo. Invite a sus amigos a llevar una vida cardiosaludable.