El corazón es un músculo: entrénalo
El corazón es un músculo que, como cualquier otro, se fortalece con el ejercicio. La actividad física regular mejora la eficiencia del bombeo cardíaco, reduce la frecuencia cardíaca en reposo, mejora la circulación sanguínea y ayuda a controlar los factores de riesgo cardiovascular.
Estudios con más de 300.000 participantes demuestran que las personas que realizan actividad física moderada de forma regular tienen un 35% menos de riesgo de enfermedad coronaria y un 25% menos de riesgo de ictus.
Recomendaciones de la OMS
La Organización Mundial de la Salud recomienda para adultos de 18 a 64 años al menos 150 minutos semanales de actividad aeróbica moderada (caminar rápido, nadar, montar en bici) o 75 minutos de actividad vigorosa (correr, deportes de equipo). Idealmente, añadir dos sesiones semanales de fortalecimiento muscular.
Dato importante
No hace falta ir al gimnasio. Subir escaleras, caminar al trabajo, bailar o hacer tareas domésticas activas también cuentan como actividad física. Lo importante es reducir el tiempo sedentario.
Beneficios más allá del corazón
El ejercicio regular reduce la presión arterial entre 5 y 8 mmHg, aumenta el colesterol HDL (el bueno), mejora la sensibilidad a la insulina, reduce el estrés y la ansiedad, y ayuda a mantener un peso saludable. Además, mejora la calidad del sueño y la función cognitiva.
Empieza poco a poco
Si llevas mucho tiempo sin hacer ejercicio, empieza con caminatas de 10 minutos e incrementa gradualmente la duración y la intensidad. Lo más importante es la regularidad: es mejor caminar 30 minutos cinco días a la semana que hacer una sesión intensa el fin de semana.



