Dos voluntarios del programa salvan una vida en un polideportivo de Armilla
El pasado sábado 22 de febrero, dos voluntarios formados por el Programa Salvemos Nuestro Corazón protagonizaron una intervención que salvó la vida de un hombre de 52 años en el Polideportivo Municipal de Armilla (Granada).
María López, de 34 años, y José García, de 41, se encontraban asistiendo a un partido de fútbol sala cuando uno de los jugadores se desplomó en la cancha. Ambos reconocieron inmediatamente los signos de una parada cardiorrespiratoria.
«No lo dudamos ni un segundo —relata María—. José llamó al 112 mientras yo empezaba las compresiones. Sabíamos exactamente dónde estaba el desfibrilador porque habíamos participado en la instalación del DEA en este polideportivo.»
En menos de tres minutos, el DEA estaba conectado al paciente. El dispositivo detectó un ritmo desfibrilable y administró una descarga. Tras la segunda descarga y las maniobras de RCP continuadas, el hombre recuperó el pulso antes de que llegara la ambulancia del 061.
El paciente fue trasladado al Hospital Universitario Virgen de las Nieves, donde fue intervenido con éxito. Actualmente se recupera en su domicilio y ha expresado su agradecimiento a los dos voluntarios que le salvaron la vida.
Este caso refuerza la importancia de la formación ciudadana en RCP y el acceso rápido a desfibriladores. Cada minuto sin desfibrilación reduce la supervivencia en un 10%. La actuación de María y José, formados hace apenas un año, demuestra que cualquier persona puede marcar la diferencia.
